Maquillaje nivel intermedio: Guía de perfeccionamiento paso a paso ¡Eleva tus looks!

Descubre cómo pasar de nivel principiante a intermedio con esta guía paso a paso. Aprende a perfeccionar tu piel, dominar el difuminado y aplicar técnicas semi-profesionales para lograr un acabado impecable, natural y de larga duración. ¡Y eleva tus looks hoy mismo!

1. Salta al nivel intermedio: ¿En qué se diferencia del básico?

​Seguro que te ha pasado: Ya dominas el "kit de supervivencia básico", sabes para qué sirve cada brocha y no te da pánico el eyeliner. Pero sientes que a tu look le falta ese no sé qué para verse realmente pulido. Ahí es donde entramos en el nivel intermedio. La diferencia no está en usar mil productos nuevos, sino en dejar de copiar tutoriales de otros para empezar a entender tu propia cara. 

¡​Evoluciona!, de aplicar productos a trabajar texturas

​La gran revelación del nivel intermedio es esta: El maquillaje no es una pegatina que te pones encima, es algo que realmente tienes que fundir con tu piel. Una principiante suele poner un "churrete" de base y extenderlo como puede; alguien de nivel intermedio entiende que cada producto tiene su propia personalidad.

​Aquí es donde empiezas a jugar a ser una auténtica makeup artist. Aprendes que si calientas un corrector con los dedos antes de aplicarlo, se asienta mejor. O que si mezclas esa base que te queda un poco seca con una gota de hidratante, el acabado es otro mundo. Ya no se trata de tapar, sino de integrar.

💟 Guapitruqui: Trabaja el producto (con la esponja, la brocha o los dedos) hasta que no sepas dónde termina tu piel y dónde empieza el maquillaje. Si logras que el rubor parezca totalmente natural y no una mancha, ¡Felicidades!, alcanzaste el nivel intermedio.

​La importancia de la luz ambiental al maquillarte

​¿Alguna vez te has maquillado en el baño, te has visto increíble, y al salir a la calle en el espejo del coche parecías un cuadro de Picasso? Bienvenida al club. A este nivel, aprendes que la luz es tu mejor amiga o tu peor enemiga.

​Maquillarse con la luz de techo es un error muy común que casi todas las chicas cometemos cuando empezamos a maquillarnos: Te crea unas ojeras falsas que te obligan a ponerte tres kilos de corrector que no necesitas. El nivel intermedio es saber que la luz tiene que darte de frente, y mejor aún si viene de diferentes ángulos (por eso los tocadores de maquillaje son tan recomendados).

  • De día maquíllate cerca de una ventana. La luz natural es la que mejor te permite ver cada detalle de tu rostro, y eso es bueno: Si tu difuminado se ve bien bajo el sol, se verá bien en cualquier parte. 
  • Si es de noche, simplemente elige una buena fuente de luz artificial, porque todo el mundo verá tu maquillaje bajo otras luces artificiales. 

Entender la luz es el primer paso para que tu look no te dé sorpresas desagradables al salir de casa.

💟 Guapitruqui: Para que todas estas técnicas te salgan a la perfección necesitas conocer las herramientas más adecuadas para realizar cada una, en el siguiente enlace las descubrirás todas de forma sencilla: 23 productos de maquillaje que necesitas ¡Todos los que existen!.

​2. Preparación de piel avanzada (Skin Prep)

Si alguna vez has sentido que la base se te "cuartea" a las dos horas o que los poros se ven más grandes después de maquillarte, es porque tu skin prep sigue en modo básico. En el maquillaje de nivel intermedio, entendemos que la piel no es un trozo de papel liso; es un ecosistema que cambia según el día, el clima o incluso lo que cenaste anoche. Preparar la piel no es solo ponerse crema hidratante y ya, es crear un escudo y una superficie perfecta para que el maquillaje se agarre y no se mueva.

​Análisis de la textura: Cómo tratar zonas secas y poros abiertos a la vez

​Casi nadie tiene la piel exactamente igual en toda la cara. Lo normal es tener la nariz con poros visibles y las mejillas algo secas, o la frente brillante y los bordes de la boca pelándose. El error de principiante es usar el mismo producto en todo el rostro.

A nivel intermedio, aplicamos el "mapeo facial". Si tienes poros abiertos en la zona T, ahí va un primer alisador (tipo siliconado) que rellene los huecos. Pero ¡Ojo!, no lo lleves a las mejillas si las tienes secas, porque ahí lo que necesitas es un aceite facial o una crema rica que aporte jugosidad. Aprender a tratar cada zona por separado es lo que hace que el maquillaje no se vea acartonado en unas partes y resbaladizo en otras.

​Neutralización cromática: Uso de correctores verde, naranja y lila

​Aquí es donde entra la magia de la colorimetría. En lugar de ponerte una capa gruesa de base para tapar un grano rojo (que al final solo lo hace ver gris), el nivel intermedio usa la cancelación de color.

  • ​Si tienes una rojez, un puntito de corrector verde la anula por completo. 
  • Si tus ojeras son muy oscuras o azuladas, el naranja o salmón es tu salvavidas. 
  • ¿Tienes la piel apagada o cetrina? Un toque de lila devuelve la luz.

La clave aquí es usar una cantidad mínima: El corrector de color debe desaparecer bajo la base, no crear una mancha nueva. Es "corregir sin añadir peso".

​El tiempo de absorción: El secreto para que los productos no se "hagan pelotillas"

​Este es el truco que nadie te cuenta y que diferencia a una profesional de una amateur: La paciencia. Si te pones la crema hidratante, el primer y la base uno detrás de otro sin esperar, los productos no se asientan. El resultado son esas "pelotillas" odiosas (el efecto pilling) donde el maquillaje se levanta y se descascara. También es importante aplicar solo el producto justo que necesitas, ya que esas pelotillas muchas veces son el fruto de arrastrar con la brocha, los dedos o la esponja el exceso de producto que hemos ido acumulando.

​A nivel intermedio, dejas que cada capa se funda con tu piel a su propio ritmo. Aplica tu hidratante y espera un par de minutos (puedes ir peinándote las cejas mientras). La piel debe sentirse elástica, no pegajosa, antes de ir al siguiente paso. Respetar los tiempos de absorción es lo que garantiza que el maquillaje dure hasta 12 horas intacto en lugar de tres.

​3. La Base de Maquillaje: Logra un acabado profesional

​Elegir y aplicar la base parece lo más fácil del mundo cuando ves un anuncio, pero en la vida real es un arte. En el nivel intermedio, ya no buscamos "tapar" nuestra piel, sino perfeccionarla. El objetivo es que cuando alguien te vea, te diga "¡Qué piel más bonita tienes!", y no "¡Qué base más buena llevas!". Para lograr ese acabado profesional, hay que dejar de elegir el tono a ojo en la tienda y empezar a entender cómo funciona el color y la herramienta que usas.

​Selección del subtono exacto (frío, cálido o neutro)

​¿Alguna vez has comprado una base que parece de tu color, pero al ponértela te ves naranja o como si tuvieras una máscara gris? Eso es porque fallaste en el subtono. Tu piel tiene un color superficial (claro, medio, oscuro), pero debajo de eso hay un matiz que no cambia.

A nivel intermedio, tienes que saber tu bando: 

  • Si tus venas se ven azules y te queda mejor la plata, eres de subtono frío (rosado). 
  • Si tus venas son verdes y el oro es tu mejor amigo, eres de subtono cálido (amarillo/dorado).
  • Si no te decides, probablemente seas neutro.

💟 Guapitruqui: Cuando vayas a comprar una base de maquillaje pruébala en la mandíbula, no en la mano, y sal a la luz del sol. Si desaparece mágicamente al difuminarla, ¡Esa es la tuya!

​Técnica de "Building Coverage": Cómo dar cobertura sin pesadez

​El mayor error es poner mucha base desde el principio para tapar una marquita. El resultado: Una cara de "pastel" que se cuartea al primer bostezo. El nivel intermedio usa la técnica de cobertura construible.

Empieza con una capa súper fina en todo el rostro (casi como una hidratante con color) para unificar. Solo después, donde todavía veas que necesitas un poco más de ayuda (como en las mejillas o la barbilla), añade una segunda capa mínima de forma localizada. Al trabajar por capas finas, el maquillaje se adhiere mejor a la piel y evitas que se mueva o se acumule en las líneas de expresión.

​El uso de brochas de doble fibra para un acabado de aerógrafo

​Si quieres ese efecto de "filtro de Instagram" pero en la vida real, tienes que conocer las brochas de doble fibra (esas que tienen pelitos blancos y negros, suelen ser más sueltas). Mientras que las brochas planas dejan rayas y las esponjas pueden absorber demasiado producto, la doble fibra es la reina del difuminado.

​La clave está en el movimiento: Usa toques circulares muy suaves, apenas rozando la piel. Al tener fibras de diferentes longitudes, la brocha deposita el producto y lo difumina al mismo tiempo, creando un efecto de aire comprimido (aerógrafo). Es el secreto para que la base se vea ultra natural y con ese brillo saludable que todas buscamos.

​4. Esculpir el rostro con naturalidad

​Si alguna vez te has sentido como un "dorito" por pasarte con el bronceador o te has visto la cara manchada al intentar marcar los pómulos, este bloque es para ti. Esculpir no es pintar rayas; es entender cómo la luz y la sombra juegan con los huesos de tu rostro. En el maquillaje de nivel intermedio, aprendemos a separar los productos según su función. Ya no vale usar un solo polvo marrón para todo; ahora vamos a ser mucho más estratégicas para que tu cara se vea definida, pero real.

​Visagismo intermedio: Diferencia técnica entre Contouring y Bronzing

​Este es el gran dilema del maquillaje. Para ser nivel intermedio y perfeccionar tu makeup, tienes que saber que el Contouring y el Bronzing son primos, pero no hermanos

Contouring (Esculpir):

  • ​Objetivo: Crear sombras falsas para disimular la papada o estrechar la nariz.
  • Acabado: Siempre debe ser mate.
  • Subtono: Frío o grisáceo, ya que las sombras naturales no son naranjas.

Bronzing (Bronceado):

  • Objetivo: Dar calidez al rostro, simulando el efecto del sol.
  • Zonas: Se aplica en frente, mejillas y tabique nasal.
  • ​Subtono: Tonos dorados o cálidos.

¡Aprender a diferenciarlos cambia tu juego por completo!

​Colocar el rubor para modificar la estructura ósea (Efecto lifting vs. efecto volumen)

​El rubor (o colorete) no solo sirve para dar "aspecto saludable". Dependiendo de dónde lo pongas, puedes cambiar la forma de tu cara. Un principiante suele sonreír y ponerlo en las manzanas de las mejillas. Esto da un efecto volumen, ideal si tienes la cara muy alargada o delgada y quieres verte más "rellenita".

​Sin embargo, si buscas un efecto lifting (ese que te estira la cara hacia arriba), el truco de nivel intermedio es aplicarlo más arriba, sobre el hueso del pómulo y difuminarlo hacia la sien. Esto eleva visualmente toda la estructura de tu rostro. Es como una cirugía estética de 10 segundos con solo un poco de color.

​Iluminación estratégica: Dónde aplicar brillo para no resaltar la textura

​El iluminador es adictivo, pero tiene un lado oscuro: Resalta los poros, los granitos y las arrugas. El nivel intermedio no se pone iluminador en toda la mejilla por sistema. La clave es la iluminación estratégica.

​Toca tu cara y busca el hueso más alto del pómulo; ahí es donde va el brillo. Evita acercarte demasiado a la nariz o bajar mucho hacia las mejillas, que es donde solemos tener los poros más abiertos. Si tienes textura en esa zona, usa un iluminador líquido o en crema antes de los polvos; se funde mejor y no crea ese efecto "escamoso" que a veces dejan los polvos con mucha purpurina. Brillar está bien, pero ¡Solo donde tú decidas!

​5. La arquitectura del ojo: Difuminado y Precisión

​Hacerse un "ahumado" o un look de ojos no tiene por qué ser una ingeniería, pero sí requiere entender cómo funciona el espacio que tenemos. Un ojo nivel intermedio no se ve como un bloque de color, sino como un degradado suave donde no sabes bien dónde empieza un tono y termina el otro. La clave aquí es la estructura: Saber colocar cada sombra en el lugar exacto para que el ojo se vea más abierto, más despierto y mucho más profesional.

​Teoría de las tres sombras: Transición, profundidad y punto de luz

​Para un look equilibrado no necesitas una paleta de 50 colores; con tres tonos bien elegidos tienes el éxito asegurado

  • La sombra de transición es la más importante: Es un tono parecido al de tu piel (o un poco más oscuro) que se pone en la cuenca del ojo. Su función es servir de "puente" para que el resto de colores se difuminen fácil.
  • Después viene la sombra de profundidad, que suele ser más oscura y se coloca en la "V" externa del ojo para darle fuerza a la mirada. 
  • Por último, el punto de luz: Una sombra clara o con brillo que se pone en el lagrimal o en el centro del párpado móvil. Esta combinación de claro-medio-oscuro es la base de cualquier maquillaje que se precie de ser intermedio.

​Cómo trabajar el párpado caído (encapotado) para abrir la mirada

​Si cuando abres el ojo tu párpado móvil "desaparece" y parece que no se ve nada de lo que te has hecho, bienvenida al club del párpado encapotado. El truco maestro de nivel intermedio aquí es maquillar con el ojo abierto.

​Si sigues tu cuenca natural mientras tienes el ojo cerrado, al abrirlo el color se esconderá en el pliegue. El secreto es mirar de frente al espejo y crear una "falsa cuenca" un poco por encima de la real, justo sobre el hueso de la ceja. Al hacer esto, el color se mantiene visible y logras ese efecto de ojo más grande y despejado al instante. Es pura ilusión óptica.

​El arte de difuminar los bordes: El uso del pincel limpio

​Este es el consejo que te va a ahorrar más dramas: El difuminado no se hace con el mismo pincel con el que aplicas el color. Cuando pones una sombra oscura, el pincel se carga de pigmento; si intentas difuminar los bordes con ese mismo pincel, lo único que harás será extender la mancha más y más hasta que parezca que tienes un ojo morado.

🏆Guapitruqui pro: Ten siempre a mano un pincel de pelo suelto (tipo blender) que esté completamente limpio. Una vez que hayas puesto tus sombras, pasa ese pincel limpio por los bordes haciendo movimientos circulares suaves. Esto "borra" las líneas marcadas y hace que el color se funda con tu piel de forma impecable. Es la diferencia entre un maquillaje de 5 minutos y uno de nivel experto.

​6. Delineado y Pestañas: Controlando el pulso

Llegar al nivel intermedio en el delineado significa dejar de pelearse con el rotulador líquido cada mañana. Aquí aprendemos que no hace falta una línea negra súper marcada para que el ojo destaque; a veces, los detalles más sutiles son los que marcan la verdadera diferencia profesional. Se trata de dar intención a la mirada, potenciar la densidad de las pestañas y saber qué técnicas son nuestras aliadas cuando no tenemos el mejor día de pulso.

​Tightlining: Delineado de la línea de agua superior para dar densidad

​Este es el secreto mejor guardado de los maquilladores de alfombra roja. El Tightlining o delineado invisible consiste en rellenar la línea de agua superior, justo entre la raíz de las pestañas. Al hacerlo, creas una ilusión de pestañas mucho más espesas y oscuras desde la base, sin que se vea una línea de maquillaje evidente sobre el párpado.

​Es perfecto para esos días en los que quieres un look "no-makeup" pero con una mirada potente. Usa un lápiz de ojos cremoso y de larga duración (que sea waterproof para que no se transfiera a la parte de abajo) y levanta un poco el párpado con el dedo para llegar bien a los huequitos. El cambio es instantáneo: Tus ojos se ven más definidos pero nadie sabe exactamente por qué.

​Eyeliner degradado con sombra: La técnica más elegante

​Si el eyeliner líquido te parece un deporte de riesgo, el delineado con sombra es tu nuevo mejor amigo. El nivel intermedio adora esta técnica porque es "suave": Si te equivocas, solo tienes que difuminar un poco más.

​Utiliza una brocha pequeña y biselada (cortada en ángulo) y una sombra oscura (negra, café o incluso azul marino). Traza una línea pegada a las pestañas y, antes de que se asiente, usa un pincel tipo "lápiz" para difuminar el borde superior. Esto crea un efecto ahumado que alarga el ojo de forma súper elegante y es mucho más favorecedor que una línea rígida, especialmente si tienes alguna pequeña arruga en el párpado.

​Cómo aplicar capas de máscara sin dejar grumos (técnica del zig-zag)

​Ponerse rímel parece obvio, pero hacerlo bien tiene su técnica. Para evitar esas "patas de araña" llenas de grumos, en el nivel de maquillaje intermedio usaremos el movimiento de zig-zag. En lugar de pasar el cepillo de abajo a arriba sin más, coloca el aplicador en la base de las pestañas y muévelo ligeramente de lado a lado mientras subes. Levantar ligeramente el párpado superior con el dedo te ayudará a llegar más fácilmente a la raíz de la pestaña.

Esto hace que el producto se deposite sobre todo en la raíz (dando volumen) y que las puntas queden separadas y definidas. Si quieres poner una segunda capa, no esperes a que la primera esté totalmente seca y rígida; hazlo cuando aún esté un poco flexible. Y un truco pro: Ten siempre a mano un "goupillon" (un cepillo de cejas limpio) para peinar las pestañas justo después de la máscara y eliminar cualquier exceso.

​7. Cejas: El marco del rostro con definición

​A estas alturas, ya sabes que una ceja bien trabajada te puede hacer parecer más descansada e incluso darte un efecto "mini-lifting". La clave del nivel intermedio es la personalización. Ya no buscamos la ceja perfecta de una plantilla, sino la ceja que mejor le sienta a tu estructura ósea. Se trata de pasar de una ceja que parece dibujada con rotulador a una que tiene textura, aire y movimiento.

​Diseño de cejas según la forma del ojo

​El error de principiante es intentar que las dos cejas sean idénticas. A nivel intermedio, aprendes a usar la ceja para corregir visualmente la forma de tu ojo.

  • ​Si tienes los ojos caídos, el truco es no alargar la "cola" de la ceja hacia abajo, sino terminarla un poquito antes y ligeramente hacia arriba; esto abrirá tu mirada al instante. 
  • Si tus ojos están muy juntos, puedes separar un poco el inicio de las cejas para crear espacio. 
  • Si tienes el párpado encapotado, una ceja con un arco un poco más anguloso (en lugar de redondeado) ayudará a crear la ilusión de un párpado más amplio. 

Diseñar según tu ojo es lo que hace que el maquillaje pase de ser "estándar" a ser "profesional".

​Combinación de polvo y gel: Cómo crear dimensión en el pelo

​¿Por qué las cejas de los profesionales se ven tan naturales pero definidas? El secreto es la mezcla de texturas. Si solo usas lápiz o pomada, la ceja suele quedar plana y pesada. El nivel intermedio prefiere el combo de polvo y gel (o rotulador).

Primero, usa una sombra o polvo para cejas para rellenar los huecos o calvas de forma suave; esto crea una "sombra" de fondo que da densidad. Pero la verdadera magia ocurre con el gel fijador. Al peinarlas hacia arriba con un gel (transparente o con color), separas los pelitos reales y les das volumen. Si tienes zonas donde no te crece pelo, puedes usar un rotulador de punta fina especial para cejas y dibujar "pelitos" individuales sobre la base de polvo. 

Este juego de capas crea una ceja tridimensional que se ve real incluso de cerca. ¡Es el equilibrio perfecto entre definición y naturalidad!

​8. Labios: Forma, simetría y duración

​Maquillar los labios a un nivel más avanzado no significa simplemente elegir un color bonito. Se trata de entender que la mayoría de nosotras no tenemos una boca perfectamente simétrica y que la línea natural del labio no siempre es nuestra mejor aliada. En este punto, el perfilador deja de ser un extra opcional para convertirse en la herramienta más importante de tu neceser. El objetivo es conseguir unos labios definidos, con volumen y, sobre todo, que el color se quede donde debe estar durante horas.

​Corrección de la línea natural del labio con perfilador

​Casi todo el mundo tiene un lado del labio ligeramente diferente al otro, o un arco de Cupido que no está del todo centrado. A nivel intermedio, usamos el perfilador para "rediseñar" sutilmente

La clave aquí es el overlining inteligente: No se trata de dibujar una boca nueva por fuera, sino de sobrepasar la línea natural apenas un milímetro, y solo en las zonas estratégicas (como el centro del labio superior o la base del inferior).

​💟 Guapitruqui: Usa un perfilador del mismo tono que tu labio (o de la base que vayas a usar) y empieza trazando desde las comisuras hacia el centro. Al hacerlo así, controlas mucho mejor la forma y evitas ese efecto de "boca triste" que ocurre cuando la línea cae hacia abajo. Una vez que tengas la estructura, rellena un poco el resto del labio con el mismo lápiz; esto servirá de base adhesiva para que, cuando el labial se desgaste, no te quedes solo con el "cerco" dibujado.

​Cómo evitar que el labial se desplace hacia las líneas de expresión

​Uno de los mayores miedos, especialmente con los tonos fuertes como el rojo o el granate, es que el color se "escape" por las pequeñas líneas de la piel. Para evitarlo a nivel intermedio, aplicamos la técnica de la barrera y el sellado.

​Primero, asegúrate de que el contorno del labio esté bien seco y tenga un toque de corrector o base; esto actúa como un muro de contención. Después de aplicar tu labial, viene el super truco: Coge un pañuelo de papel, separa las capas hasta que te quede una sola hoja ultra fina, apóyala sobre los labios y, con una brocha, aplica un poco de polvo traslúcido encima. El polvo traspasa el papel y fija el pigmento de forma mágica. Para terminar, reaplica una capa ligera de labial. Con esto, el color se funde con la piel y se vuelve prácticamente a prueba de todo.

​9. Sellado inteligente y acabado final

​El último secreto de un acabado profesional es saber cuándo parar y cómo fijar. Un error de principiante es abusar del polvo por miedo a los brillos, terminando con una cara que parece un desierto. A nivel intermedio, aprendemos el concepto de "sellado selectivo": Solo ponemos polvo donde realmente hace falta (zona T y bajo los ojos) y dejamos que el resto del rostro mantenga su luminosidad natural. Es la diferencia entre un look "empolvado" y un look "impecable".

​Pressing powder: Por qué presionar es mejor que barrer el polvo

​Este es el cambio técnico más sencillo pero con mayor impacto. La mayoría de la gente coge una brocha gorda, la llena de polvos y la arrastra por la cara. ¿El problema? Al barrer, estás moviendo la base y el corrector que tanto te ha costado aplicar correctamente, creando parches o levantando la cobertura.

A nivel intermedio, adoptamos la técnica del "pressing powder". Ya sea con una borla de terciopelo o con una brocha densa, el movimiento debe ser de presión. Al presionar el polvo contra la piel, lo "anclas" a la base y rellenas visualmente los poros sin desplazar los productos líquidos que hay debajo. Es como ponerle un candado a tu maquillaje. Una vez que has presionado el producto en las zonas conflictivas, entonces sí, puedes retirar el exceso con un movimiento muy suave, pero la fijación real ya está hecha.

​Uso de brumas para fundir las capas de polvo con la piel

​Si después de sellar sientes que tu cara se ve un poco "empolvada" o sin vida, no te asustes, es normal. Aquí es donde entra el paso final de nivel experto: La bruma fijadora. Pero ojo, no todas las brumas son iguales.

Existen los settings sprays (que fijan para que nada se mueva) y los finishing mists (que hidratan y quitan el efecto polvoriento). A nivel intermedio, usamos la bruma para rehidratar las capas. Al pulverizar una fina niebla sobre el rostro terminado, el polvo se funde químicamente con la base y el rubor. Esto elimina esa textura de "harina" y hace que todo se vea como una sola capa de piel perfecta y luminosa. Es el toque de gracia que hace que tu maquillaje pase de verse bien a verse espectacular y, sobre todo, que parezca que no llevas nada aunque vayas perfectamente maquillada.

10. Conclusión 

Recuerda que la técnica se entrena, pero la actitud es lo que realmente hace que un maquillaje brille. Así que, saca tus mejores brochas, pierde el miedo a los polvos traslúcidos y ¡Empieza a practicar hoy mismo! Porque cuando sabes lo que estás haciendo, el maquillaje deja de ser una rutina para convertirse en un verdadero momento de placer solo para ti.


Esteticista titulada especializada en imagen personal, maquillaje y cosmetología profesional desde 2019. Bloguera e influencer

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