Sillas vaqueras para caballos: qué mirar antes de comprar la tuya, con Tienda Hípica De Raza
Quien ha pasado una mañana de romería o una jornada de campo encima de una silla inglesa sabe cómo se baja del caballo: con los riñones cargados y las piernas pidiendo tregua. Por eso tantos aficionados terminan buscando una montura vaquera, y por eso también merece la pena elegirla con calma.
En una tienda ecuestre online como Tienda Hípica De Raza, que vende material para caballo y jinete desde 2011, la duda que más se repite no es cuál es la silla más bonita, sino cuál va a encajar con el caballo que tienes y con lo que piensas hacer con él.
Qué tiene de especial una silla vaquera
La silla vaquera viene del trabajo con el ganado en el campo español, donde un jinete podía pasar el día entero montado. Tiene una forma cuadrada muy reconocible, el asiento va forrado de borrego y por detrás se levanta la concha, un respaldo alto que sujeta la espalda. Delante lleva una perilla, y por debajo unos bastes grandes que reparten el peso a lo largo del dorso del caballo.
El resultado es una montura que agarra mucho al jinete y que, con el uso, se va amoldando a su cuerpo. Es la silla de quien pasa muchas horas a caballo, ya sea haciendo doma vaquera, trabajo de campo, rutas largas o el camino de la romería del pueblo.
Vaquera o mixta: la diferencia está delante
Dentro de las monturas vaqueras hay dos variantes. La vaquera clásica lleva la perilla delantera de siempre. La mixta cambia esa perilla por un abanico, una pieza más ancha que encaja los muslos y da bastante más sujeción.
La mixta es la silla del rejoneo, donde el caballo gira de golpe y arranca con mucha fuerza, aunque también la eligen jinetes con caballos de mucho motor. Si lo tuyo son los paseos tranquilos y el trabajo de doma, la vaquera clásica te dará más libertad de movimiento. Si necesitas que la silla te sujete en los giros bruscos, la mixta compensa.
Lo que no se ve: armazón, forro y bastes
Dos sillas casi iguales por fuera pueden tener precios muy distintos, y la explicación suele estar dentro. El armazón tradicional es de madera y paja, más pesado y con mucha solera. Las versiones en fibra de vidrio aligeran bastante el conjunto, y las de fibra de carbono suman resistencia a esa ligereza, a cambio de un precio más alto.
El forro exterior suele ser de cuero natural, aunque también hay sintéticos, y el asiento puede llevar borrego natural o sintético. Los bastes se rellenan con pelo de caballo, fibras sintéticas, látex o goma vulcanizada. Este último detalle importa más de lo que parece, porque los bastes son la parte que toca el lomo. Una silla que no asienta bien en el dorso hace daño aunque esté hecha con la mejor piel del mercado.
Ajuste al caballo: el paso que más gente se salta
Es habitual pensar en el jinete y olvidarse de quien carga la silla. Antes de dar por buena una montura, conviene hacer unas comprobaciones sencillas con el caballo parado y sin manta:
- Que quede espacio suficiente entre el arco delantero y la cruz para que no la pise al cinchar.
- Que los bastes apoyen en toda su superficie, sin dejar huecos en el centro ni clavarse en los extremos.
- Que la silla no pase de la zona de las últimas costillas.
- Que, al terminar de montar, el sudor del lomo salga uniforme. Las zonas secas suelen indicar puntos donde la silla aprieta demasiado.
Las sillas vaqueras nuevas necesitan un tiempo para asentarse. Las primeras semanas mejor salidas cortas y revisar el dorso cada vez, hasta que los bastes cojan la forma del caballo.
Los complementos que la completan
Una silla vaquera no se monta sola. Lleva sus estribos de cajón, una cincha adecuada, mantilla o sudadero debajo y, según el modelo, baticola o grupera por detrás. Para las romerías y la doma vaquera de concurso también se usa la manta estribera. Con el presupuesto conviene ser realista desde el principio, porque gastarlo todo en la silla y escatimar en la cincha o el sudadero suele acabar en rozaduras.
El cuero también pide atención. Limpiarlo después de usarlo, engrasarlo de vez en cuando y guardar la montura en un portasillas, lejos de la humedad, alarga su vida muchos años.
Dónde comprarla sin equivocarte de modelo
En el catálogo de sillas vaqueras para caballos de Tienda Hípica De Raza tienes descrito cada modelo con sus materiales, y el equipo atiende por teléfono para resolver dudas de medidas o de uso antes de pedir. Contarles qué caballo tienes y para qué la quieres es la forma más rápida de acertar, y en el mismo pedido puedes añadir estribos, cincha y el resto del equipo.
Y para ti ¿Qué es lo más importante a la hora de comprar una silla vaquera para montar?
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Esteticista titulada especializada en imagen personal, maquillaje y cosmetología profesional desde 2019. Bloguera e influencer |









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